El pasado sábado 22 de julio el gobierno publicaba en el BOE un nuevo ataque brutal a los estudiantes con menos recursos. Siguiendo la ya tradicional táctica del PP - aprovechando los meses de verano y a escondidas de toda la comunidad educativa - el gobierno aprobaba un nuevo endurecimiento de los requisitos para obtener becas. Un endurecimiento dirigido, como siempre, a castigar a los estudiantes que provenimos de familias trabajadoras y no podemos hacer frente a las matrículas desorbitadas que nos impone este gobierno. Sin previo aviso el Ministerio de Educación introducía una modificación que no se incluía en los borradores oficiales y que ha ocultado conscientemente incluso a los medios de comunicación en la rueda de prensa que el ministro hizo el pasado viernes. Para añadir más descaro aún a este gobierno que nos toma por tontos, cuando periodistas preguntaban por esta cuestión el MEC se despachaba quitando peso al asunto, alegando que se trataba de “un error” en la redacción que no necesita rectificación. Parece que los miles de estudiantes que ya no podrán ir a la Universidad por culpa de este endurecimiento le dan exactamente igual. Que los que provenimos de familias trabajadoras no podamos ir a la Universidad es para ellos “tan poca cosa” que no merece la más mínima atención y por supuesto ninguna “rectificación”. ¡Qué impresentables!

 

Este supuesto “error” consiste en aumentar ni más ni menos que un punto - de 5,5 a 6.5- la nota media necesaria para que los estudiantes sin recursos puedan estar exentos de pagar la matrícula durante el primer año de carrera. Esta beca permite que los estudiantes universitarios con menos recursos pasen de pagar de entre 1.600 a 2.000 euros que cuesta la matrícula a unos 30€. Con esta medida el PP busca continuar por la senda que ya comenzó en el año 2012: seguir poniendo obstáculos para que la Universidad esté sólo al acceso de los estudiantes con recursos, devolvernos a la época en la que sólo la gente con dinero podía estudiar. Quieren que la Universidad sea un coto privado para las élites y los hijos de trabajadores estamos fuera de sus planes. Según su perspectiva, para acceder a trabajos basura y en precario no necesitamos ningún título. Los estudiantes sin recursos somos los únicos perjudicados con esta medida. Quien tenga dinero podrá sacar la nota que le dé la gana y aún así no tendrá ningún problema para estudiar. ¡Que se dejen de argumentos torticeros sobre la cultura del esfuerzo y la calidad educativa! ¡Quieren vetar nuestro acceso a la educación y esa es la única razón por la que actúan de este modo!

Con esta modificación, la nota para este tipo de beca aumenta del mismo modo que ya hiciera el PP en 2013 con otras ayudas (la cuantía fija ligada a la renta, la cuantía fija ligada a la residencia y la cuantía variable) y que provocó la expulsión de miles de estudiantes de la Universidad por no tener dinero. El gobierno del PP intentó ya entonces subir la nota media para estas becas, pero tuvieron que renunciar a ello a causa de la presión social de la comunidad educativa. Unos años después, en pleno verano, tratan de implantar esta medida a escondidas para evitar la respuesta social que tanto temen.

Resultan indignantes las triquiñuelas y engaños a los que recurre el gobierno para intentar imponer su voluntad a toda costa, respondiendo cuando se descubre la jugada que ha sido algo accidental. Llevan ya más de tres años intentando liquidar el sistema de becas y buscando la forma de cerrar de un portazo el acceso a la universidad para la mayoría. Si no han llevado a cabo todos sus planes ha sido únicamente por la respuesta que le hemos dado en las calles. Es evidente que son los alumnos con menos dinero los que tienen que hacer frente a mayores dificultades para superar año a año la carrera de obstáculos que el gobierno del PP impone a los estudiantes. No se trata de ningún error ¡Mienten más que hablan! Se trata de una maniobra para continuar introduciendo por la puerta de atrás lo que no se han atrevido a hacer de manera clara por miedo a la respuesta que podía generar.

Sin embargo este ministro se equivoca si piensa que aprobando estas medidas en verano y a escondidas va a evitar nuestra respuesta. Acciones desesperadas como esta sólo muestran un gobierno débil y con miedo a la movilización social. Igual que a través de la lucha logramos echar atrás las reválidas franquistas, luchando podemos parar todos y cada uno de las medidas de desmantelamiento de la universidad pública. Se lo hemos dicho por activa y por pasiva ¡Se lo volvemos a decir! ¡Mientras sigan privatizando nuestra educación, expulsándonos de las aulas por no tener dinero, aprobando medidas franquistas para que las familias trabajadoras no podamos estudiar nos van a tener en frente! ¡Con movilizaciones en la calle y luchando!

¡Basta de recortes a la universidad pública!
¡El hijo del obrero a la universidad!

10 de mayo: Todas y todos a la huelga estudiantil

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