La juventud somos el sector de la clase obrera que peores condiciones laborales sufrimos. Al terminar los estudios, el mercado laboral al que accedemos está marcado por la precariedad, las largas jornadas laborales y los bajos salarios, cuando no directamente acabamos en el paro, prácticamente sin ningún tipo de ayuda. Somos la generación más formada de la historia del Estado español y sin embargo, todo nuestro potencial se desaprovecha en empleos basura.

Las condiciones laborales de la juventud

El 23% de los menores de 25 años está en el paro. Esa cifra en la Unión Europea, antes de la ampliación, era del 16% de los jóvenes. Pero los que trabajamos sufrimos un empleo precario. En Europa, sólo el 12,8% de los asalariados tienen contratos temporales, en el Estado español la cifra se eleva hasta el 32,4%. Pero entre los menores de 25 años asciende hasta el 65% de los jóvenes que trabajan. Alguien podría pensar que esa cifra es tan alta porque se trata del primer empleo, sin embargo, resulta que el 90% de los contratos que se ofrecen a los menores de 35 años, hoy en día, son temporales. Hace poco, el País público un reportaje donde se mostraba la enorme capa de jóvenes que rondando los 30 años, vivían con menos de 1.000 euros al mes, con empleos temporales. Sólo el 23% de los jóvenes comprendidos entre los 15 y los 29 años pueden emanciparse del hogar paterno porque el salario medio de los jóvenes es de 785 euros (865 euros el hombre, 680 euros la mujer, que sufre aún más estas condiciones laborales)

El aumento de la precariedad ha provocado que aumenten los accidentes laborales. Todos los días mueren, de media, cuatro trabajadores en accidentes laborales y el perfil del trabajador que tiene más posibilidades de sufrir un accidente de trabajo es ser un joven entre 16 y 25 años, con un contrato inferior a 6 meses. El 20% de los accidentes laborales de toda Europa se concentran en el Estado español. La sed de beneficios de los empresarios provoca esta sangría constante. Es una guerra contra los trabajadores en toda regla .

Por desgracia, salvo en contadas excepciones, y siempre obligados por la presión de los trabajadores, los dirigentes sindicales de CCOO y UGT no han dado una batalla seria para evitar que nuestros derechos laborales retrocedan continuamente a pesar de que, siempre que han marcado una fecha de lucha, la clase obrera ha respondido.

Qué defiende la reforma laboral propuesta por el gobierno

El gobierno ha iniciado este año la negociación con los empresarios (la CEOE) y con los sindicatos para conseguir una nueva reforma laboral. Según el ministro de trabajo, el objetivo de esta reforma laboral sería reducir la temporalidad en el empleo. Sin embargo, entre las propuestas del gobierno figuran las siguientes:

1. Generalizan el contrato introducido en 1997 por el PP llamado “contrato bonificado de fomento de empleo”. En este tipo de contratos la indemnización al trabajador despedido es más pequeña (el despido es más barato): 33 días por año con un máximo de 24 mensualidades, en lugar de 45 días y 42 mensualidades como ocurre actualmente para los despidos improcedentes. Se aplicará a los trabajadores en paro entre 16 y 30 años y a cualquiera que lleve un mes en paro. Además se ampliarían de 2 a 4 años, las bonificaciones (ayudas) que los empresarios reciben por utilizar este contrato. Estos contratos han supuesto entre 1997 y 2003 el 60,27% de todos los contratos indefinidos. Es decir, se están utilizando, no para reducir los contratos temporales, sino para sustituir a los contratos indefinidos anteriores, más caros en caso de despido. Hablando en plata, se trata de precarizar cada vez más los contratos indefinidos, aproximándoles a los temporales.
2. Utilizando el argumento de “hacer más atractiva a las empresas la utilización de la contratación indefinida”, pretenden que el despido no tenga causa, suprimir su autorización administrativa y judicial, además de rebajar las indemnizaciones. Se trata de aproximar a la baja las condiciones de los fijos con los temporales.
3. Extender la utilización de las ETTs a todos los ámbitos de la producción. Esto supone que las ETTs se convertirán en las auténticas agencias de colocación, arrebatando ese papel al INEM.

Como podemos ver, todas estas medidas, lejos de mejorar las condiciones laborales de la clase obrera lo que provocarán será un deterioro aún mayor. Es un grave ataque. El gobierno insiste en que con estas medidas se reducirá la temporalidad. Es falso. Lo que sucederá es que los contratos indefinidos se parecerán cada vez más a los contratos temporales.

El gobierno señala que la CEOE quiere una contrarreforma laboral más salvaje. Y es verdad, aceptar las reivindicaciones de los empresarios supondría regresar a las condiciones laborales del siglo XIX, pero ellos siempre querrán más y más, para aumentar sus beneficios. De hecho, si la reforma laboral se salda con un ataque a los trabajadores, los empresarios se sentirán con fuerza y demandarán más ataques. Como con la LOE, el gobierno del PSOE se está plegando a los intereses de los grandes empresarios y de la derecha.

CCOO y UGT tienen que movilizarse

El secretario general de CCOO, Fidalgo, ha afirmado que esta reforma laboral es peor que el decretazo del PP, que desencadenó la huelga general del 20 de junio de 2002. Éste es el camino que deberían tomar. Siempre que los sindicatos han convocado, los trabajadores han respondido. Si los sindicatos convocan movilizaciones, el Sindicato de Estudiantes se sumará a las mismas y las impulsará en los institutos y en la universidad.

CCOO y UGT tienen que convocar movilizaciones contundentes para exigir una reforma laboral que mejore las condiciones del trabajo, que reduzca la precariedad, el paro y los accidentes laborales, termine con las ETTs, reduzca la jornada laboral y garantice unos buenos salarios. Es lo que tendría que hacer un gobierno de izquierdas. Debemos de exigirle al gobierno PSOE que gobierne para la inmensa mayoría de la sociedad: los jóvenes y los trabajadores.

¿QUÉ NECESITAMOS LOS JÓVENES TRABAJADORES?

- No a la contrarreforma laboral. No al abaratamiento del despido.
- Para luchar contra la precariedad laboral: Fijo a los quince días. Para trabajos periódicos, contratos fijos-discontinuos. Cumplimiento estricto de las normas de prevención de riesgos laborales.
- Salario mínimo de 900 euros al mes a partir de los 16 años. Por el reconocimiento de la escala móvil de precios-salarios en el estatuto de los trabajadores.
- Un puesto de trabajo digno o subsidio de desempleo indefinido de 900 euros hasta encontrar un puesto de trabajo. Ningún recorte en el subsidio de desempleo.
- No a la discriminación de la mujer y la juventud trabajadora. A igual trabajo, igual salario.
- Jubilación a los 60 años (en oficios peligros a los 55 años) con el 100% del salario con tratos de relevo para mantener la estabilidad en el empleo.
- Prohibición de las ETTs. Que el INEM sea el único que gestione los contratos. Control de éste por los trabajadores y los sindicatos de clase.

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10 de mayo: Todas y todos a la huelga estudiantil

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