¡Queremos soluciones!

Firma aquí nuestra petición 

Estudiantes de la Enseñanza para Adultos de Castilla- La Mancha queremos denunciar la gestión que están haciendo el Ministerio de Educación y la Consejería de Educación tras la cancelación de nuestros exámenes de acceso a la universidad fruto de las medidas de confinamiento por la pandemia. A pesar de que los exámenes estaban programados para los días 21 y 22 de abril, a día de hoy la administración no ha puesto ningún medio para solucionar esta situación ni nos ha dado ninguna información que nos sirva de ayuda. 

La juventud es uno de los sectores más golpeados por la crisis del Coronavirus. Los acontecimientos que estamos viviendo suponen un nuevo choque a nuestras perspectivas de futuro –que antes de la pandemia ya eran muy complicadas– y nos colocan, de nuevo, ante un abismo de incertidumbre, despidos y recortes en nuestras condiciones salariales y de vida.

Sindicato de Estudantes Galiza

La decisión del ministro de Universidades, Manuel Castells, de continuar con el curso académico de forma telemática ha causado una gran indignación en toda la comunidad educativa y está multiplicando la incertidumbre que millones de estudiantes de familias trabajadoras sentimos.

Hemos sido muchos y muchas quienes hemos exigido la finalización del curso y la suspensión de los exámenes, y hemos señalado todas las dificultades que aquellos estudiantes con menos recursos acarrearemos si no se toman estas medidas: el profesorado no ha tenido acceso a una formación suficiente para poder dar clase online y hacer un seguimiento de calidad e individualizado, las plataformas educativas existentes son puramente complementarias y precarias en muchos casos, la programación y los contenidos –así como el número de estudiantes por grupo– están diseñados expresamente para las clases presenciales y, sobre todo, 36.000 estudiantes universitarios tienen dificultades tecnológicas para seguir el curso.

La comparecencia del ministro de Universidades,  Manuel Castells, en su rueda de prensa del 23 de abril, ha sido escandalosa. No sólo no ha dado ninguna solución y alternativa a la problemática real que sufrimos la inmensa mayoría de los y las estudiantes de universidad, sino que los que contamos con menos recursos económicos y estamos teniendo más dificultades para conectarnos a las clases online hemos sido abandonados nuevamente.

Lavándose las manos a lo Poncio Pilatos, el ministro hace como si no pasase nada y deja en manos de las facultades la decisión concreta de finalizar un curso académico que saltó por los aires a principios de marzo.

Desde el anuncio del cierre de los centros educativos, millones de estudiantes en todo el Estado hemos sufrido un completo abandono por parte de los Ministerios de Educación y Universidades y de las Consejerías respecto a qué va a pasar con nuestro curso. Por eso desde el Sindicato de Estudiantes hemos reivindicado la necesidad de que el Ministerio garantice que todas y todos los estudiantes pasamos de curso y que no se evalúe el tercer trimestre porque la realidad es que no lo estamos cursando. El pasado 15 de abril, tras una reunión con las Consejerías de Educación, la Ministra Isabel Celáa planteó que este curso la repetición será algo “excepcional”. Sin embargo estas declaraciones ambiguas, si no van acompañadas de acciones concretas, abren la puerta a los ataques de la derecha contra los estudiantes de familias trabajadoras, que no tenemos acceso a las clases online y vemos como nuestro futuro académico se está viendo perjudicado.

En la Comunidad de Madrid, el Partido Popular ya se ha desmarcado de las pautas del Gobierno defendiendo que la tercera evaluación tendrá carácter académico; lo que implica que los estudiantes puedan suspender y repetir curso. Algo a lo que se han sumado los consejeros de educación de Murcia (PP) y del Gobierno vasco (PNV), afirmando que igual que en Madrid, en estos territorios se titulará con todo aprobado en 4º de la ESO y 1º de bachillerato, y que en caso de promocionar curso se detallarán los suspensos.

¡Basta de hacer negocios a costa de la malnutrición de miles de estudiantes de familias trabajadoras!

El gobierno de la derecha de la Comunidad de Madrid, coalición del Partido Popular con Ciudadanos -apoyados por Vox- ha visto en este momento de crisis social y económica una nueva oportunidad para seguir privatizando los servicios públicos y beneficiando a los grandes empresarios a costa de las familias trabajadoras.

Todo por el negocio

Tras decretar el cierre los centros educativos, y las posteriores medidas de confinamiento, cientos de miles de estudiantes hemos dejado de comer en nuestro instituto o colegio. Sin embargo, la respuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sido la de facilitar que las empresas de catering subcontratadas firmaran ERTEs enviando a cientos de trabajadores a las filas del paro, al mismo tiempo que firmaba un acuerdo con Telepizza y Rodilla para que se hicieran cargo de estas comidas. Sin cortarse un pelo, Díaz Ayuso ha liquidado los comedores escolares y ha desviado enormes cantidades de dinero público directamente a los bolsillos de sus amigos empresarios de la hostelería, para de paso tratar de paliar los efectos de los cierres de los establecimientos de Telepizza y Rodilla por el decreto del estado de alarma.

¡Que se garantice nuestro derecho a la educación!

¡Por un plan de rescate a la enseñanza pública!

Firma aquí nuestra petición al Ministerio de Educación

En la tarde del 15 de abril, el Ministerio de Educación, tras una reunión con las Comunidades Autónomas, ha anunciado las medidas que se adoptarán para la finalización del curso académico.

En primer lugar, y por increíble que parezca, el Ministerio se niega a aceptar una realidad obvia para todo el mundo y es que el curso ya ha terminado. Siguen empecinados en que acabará en junio y que hasta entonces se utilizarán las herramientas para la educación online – que excluyen a una gran parte de las familias con menos recursos - para evaluar sobre contenidos que no se han podido impartir en condiciones de igualdad. Mirar para otro lado ante esta realidad, que demuestra la existencia de una brecha de clase creciente en el sistema educativo, es simplemente apostar por el continuismo de un modelo que ha puesto la enseñanza pública en situación de emergencia provocando el mayor fracaso escolar de Europa.

Tras la catástrofe sanitaria del coronavirus somos más de diez millones de estudiantes en todo el Estado los que nos vemos afectados por el cierre de las aulas. A pesar de que no sabemos cuándo se retomarán las clases presenciales, de la ausencia de un plan de estudios telemático con los recursos humanos y materiales necesarios y de que muchas familias trabajadoras no disponen de un ordenador o siquiera de conectividad, el gobierno PSOE-UP nos dice que no nos preocupemos de nada y nos presenta las clases online como la gran solución.