¡Tenemos la fuerza para derrotar a Ayuso!
Todas las expectativas se han superado. Desde primera hora de la mañana del 14 de octubre, las aulas de la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid se han vaciado en una huelga histórica.
¡Tenemos la fuerza para derrotar a Ayuso!
Todas las expectativas se han superado. Desde primera hora de la mañana del 14 de octubre, las aulas de la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid se han vaciado en una huelga histórica.
¡Tenemos la fuerza para derrotar a Ayuso!
Todas las expectativas se han superado. Desde primera hora de la mañana del 14 de octubre, las aulas de la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid se han vaciado en una huelga histórica.
Empieza un nuevo curso y vuelve la campaña de siempre: que las jóvenes no nos movemos y todo nos da igual, que todos somos de derechas, que somos la generación de cristal…
Vito Quiles, este agitador de extrema derecha pagado por el PP y Vox, ha puesto en marcha un nuevo tour para propagar su discurso fascista, españolista, machista y racista. Su anterior provocación, “España combativa”, fue respondida con concentraciones antifascistas de miles de jóvenes y estudiantes. Y su reciente visita a Iruñea el miércoles 15 de octubre ha sido también rechazada con una manifestación de miles.
Hoy las aulas de la Comunidad de Madrid han amanecido completamente vacías. Miles de profesores y estudiantes hemos comenzado una batalla decisiva para salvar la educación pública de las garras de Ayuso y poner fin a este Gobierno que es una pesadilla para la clase trabajadora y la juventud madrileña. Un Gobierno que vende la educación pública y riega con cientos de millones a la privada-concertada y privatiza de la forma más salvaje a la pública.
Descarga aquí el cartel · Comunicación oficial
A partir del próximo 14 de octubre, profes, estudiantes, familias y toda la comunidad educativa iremos a la huelga indefinida para derrotar a Ayuso y defender nuestra educación pública de todos sus ataques y privatizaciones.
El estallido social por el derecho a la vivienda se ha convertido en una gran rebelión contra el poder de los rentistas y los Gobiernos a su servicio. Hemos cambiado todo el escenario político, hemos hecho retroceder a la ultraderecha y hemos impuesto desde abajo la huelga general del 11N.