El barrio de la Guindalera (Madrid) está siendo empapelado constantemente por propaganda fascista. La Falange Española se ha marcado esta zona como prioritaria para expandir su odio racista y su demagogia: pegatinas de remigración ya, mensajes racistas y xenófobos, carteles que acusan a los migrantes de la crisis de la vivienda o grafitis con esvásticas y cruces celtas por distintas paredes. Esto es lo que nos encontramos diariamente las vecinas y vecinos cuando salimos por nuestro barrio.
Esta campaña, que hasta entonces era “únicamente” de propaganda, ha dado un salto cualitativo con el ataque a La Atenea, un centro social que ayuda a migrantes con su proceso de regularización, ofrece actividades de ocio sano y es también el local de la asociación juvenil de izquierdas La Guinda Activa. El ataque consistió en vandalizar las paredes con esvásticas y cruces celtas y pintar la frase “guarros no, guarras sí”. Esta escoria fascista y machista es la misma que dice que el peligro para las mujeres trabajadoras son los migrantes, pero el peligro son ellos: los que sueñan con devolver a las mujeres al régimen de terror que impuso la dictadura y la Iglesia Católica.
La zona de la Guindalera no es el único lugar donde ha ocurrido algo así: en el vecino barrio de Ciudad Lineal también lo hemos visto, con amenazas contra el centro de acogida de migrantes de Ascao y, la guinda del pastel, la manifestación para rendir homenaje a los nazis de la División Azul que se pretende celebrar este 7 de febrero, una manifestación que se lleva celebrando desde 2007 de forma ininterrumpida y que todos las Delegaciones de Gobierno desde entonces han permitido.
Esto ocurre además mientras el gobierno de Ayuso de la CAM impide la colocación de una placa para hacer lugar de memoria la Real Casa de Correos, antes Dirección General de Seguridad, que sirvió como centro de tortura para la militancia de izquierdas durante el franquismo.
El ejemplo de Estados Unidos, la violencia física e incluso el asesinato de activistas y personas migrantes, nos está demostrando el peligro real que supone el desarrollo de estas organizaciones.
No podemos normalizar la violencia fascista contra las vecinas, especialmente contra las migrantes. Es el momento de organizar una respuesta coordinada. Desde el Sindicato de Estudiantes, Izquierda Revolucionaria y Libres y Combativas hacemos un llamamiento a todas las organizaciones sociales del barrio —Plataforma Ciudadana Distrito Salamanca, La Guinda Activa, AJT Ciudad Lineal, CS La Atenea…— y a todas las plataformas que luchan por la memoria histórica, así como todos los colectivos y organizaciones que luchamos contra la extrema derecha, a coordinarnos para lanzar un plan de acción y de respuesta antifascista.
¡Fuera fascistas de nuestros barrios!
¡Basta de violencia racista!
¡No pasarán!







