Sabino Herrero, el director provincial de Educación de Palencia durante los últimos 13 años y máximo responsable educativo de toda la provincia, se sienta próximamente en el banquillo de los acusados a declarar ante un juez, tras ser acusado de acoso sexual y laboral contra una profesora de la escuela pública y exdirectora de un centro de estudios.

Durante las últimas semanas, hemos conocido por medios de comunicación y cartelería callejera, que el proceso judicial abierto hace ya más de un año contra el entonces director provincial ha sido reabierto tras un recurso presentado por la víctima ante la Audiencia Provincial de Palencia.

Un nuevo escándalo que salpica de lleno a la administración de Mañueco y el Partido Popular, justo la misma semana en la que dos altos cargos de la administración sanitaria de la provincia de Soria han sido detenidos y acusados de prevaricación (malversación de contratos y fondos públicos con fines personales). Un modelo de corrupción sistemática, pero también de protección estructural e institucional realmente repugnante y machista.

Marca de la casa del gobierno de Fernández Mañueco y el PP

Escándalo tras escándalo, el gobierno de Fernández Mañueco se retrata como lo que realmente es: un nido de oportunistas, capitalistas y machistas que mantienen a acosadores en sus cargos con todo el apoyo y respaldo institucional. No lo decimos por decir, los hechos hablan por sí solos: la Consejería de Educación, tras conocer las acusaciones, ni se dignó a plantear el cese del alto cargo educativo y se resignó a mantener un silencio cómplice al que ya nos tienen tan acostumbrados.

Una maestra denuncia acoso sexual y laboral contra el mayor cargo de la administración educativa de Palencia. Comienza un proceso judicial interminable e infernal para la víctima, y los medios de comunicación, en lugar de hablar del verdadero escándalo —que son las serias acusaciones contra el máximo cargo en el ámbito educativo de la provincia—, dan absoluta cobertura al acusado, el cual denuncia una “campaña de difamaciones” contra su persona.

Los principales medios de comunicación de Palencia y provincia han publicado con todo lujo de detalles el comunicado del acusado, mientras que ni uno solo ha dedicado ni una mísera columna a contar cómo una maestra de la pública ha recogido el valor suficiente para denunciar a su superior con todas las consecuencias que eso conlleva, tanto profesional como laboralmente. ¡Es absolutamente repugnante!

Desde el Sindicato de Estudiantes y Libres y Combativas queremos mostrar nuestro total apoyo y respaldo a la víctima, que ha sido sometida a un proceso judicial infernal y a un acoso mediático bochornoso.